¿Quién te hizo el cuento?

¿Quién te hizo el cuento?

Por Juan Carlos Núñez.

 Texto: Ezequiel 37:1  La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. 2  Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. 3  Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. 4  Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. 5  Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. 6  Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová. 7  Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. 8  Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. 9  Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. 10  Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo. 11  Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos (Nuestros huesos están secos; no tenemos ninguna esperanza, estamos perdido – DHH).

Toda persona nace con sueños, cuando hablo de sueños, hablo de anhelos, deseos, planes, propósitos… Todos estos sueños tienen que ver con los dones y talentos que Dios les ha dado…  Todos cuando nacemos lo hacemos con una carga de sueños puestos por Dios… Si le preguntáramos hoy a algunos niños todos dirían lo que quieren llegar a ser cuando sean grandes, porque están cargados de sueños, aún no los han perdido, pero corren el riesgo que al seguir creciendo y chocando con lo que los rodea, que comiencen a perder esos sueños y la esperanza de aquello por lo cual hoy sus corazones laten, y por lo que alguna vez, nuestros corazones, los que tenemos más años, alguna vez latieron y miramos con tristeza, como esos sueños se desvanecieron, al punto de conformarnos con lo que hoy somos… Por eso somos responsables de guiar a esta nueva generación a la conquista de sus sueños, a no matar esos sueños a no matar esa esperanza…

El mundo nos hizo creer que no valíamos para nada, que no llegaríamos a nada, y le creímos, nos conformamos y hoy vemos la derrota como lo que Dios tenía para nosotros, y lo verdadero que Dios tiene para nosotros no lo estamos disfrutando…

Pero no es tarde para los que estamos en Cristo, todavía podemos levantarnos y resucitar muchos de esos sueños y verlos realizados… No le creas al que te hizo el cuento que tu no podías, tu si puedes, antes, en el mundo sin Cristo, es verdad que no podías, pero ahora tienes a Cristo en tu vida, has nacido de nuevo y con ello tus sueños… Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece… Él no apaga el pabilo que humea ni parte la caña cascada, por el contrario el sopla para que el fuego vuelva a arder…

Si hoy estás en tristeza, en aflicción, sin la mayoría de tus sueños cumplidos, no ha sido Dios el responsable, porque a veces decimos: Dios no quiso que yo hiciera esto o lo otro…

¿Quién te hizo ese cuento?

El diablo no da sueños, el no tiene la capacidad de crear sueños, ni de crear nada, el se dedica a destruir los sueños y todo lo perfecto que viene de Dios el trata de pervertirlo y contaminarlo… Santiago 1:13-17  Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. 16  Amados hermanos míos, no erréis. 17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Dádiva… don

Vocablos distintos: (1) el acto de dar, o el don en la iniciación: (2) la cosa dada, el don hecho perfecto, cumplido.

Dádiva es el don, el talento, que Dios pone en las personas y que les es innato, por eso usted puede ver a personas que nunca estudiaron música, y a pesar de esto pueden desarrollar su talento e incluso llegar a hacer grandes cosas, alcanzando fama… Es algo que ya Dios puso en nosotros y que nosotros estamos llamados a desarrollar, depende de la voluntad y la actitud de las personas desarrollarlo…

El don perfecto es el don hecho perfecto ya cumplido, se puede ver…

El diablo no da sueños, él se dedica a destruirlos, como lo hace:

Juan 10:

8-10 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos

(habla de provisión). 10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

1- Roba sueños: Se los atribuye a él y los prostituye…

2- Mata sueños: Cuando no los puede robar entonces trata de matarlos, que no salgan a la luz…

3- Destruye sueños: Una vez que emprendemos nuestros sueños, trata de destruirlos, frustrándolos a través de circunstancias y eventos desfavorables en nuestras vidas, él las toma y envía dardos de fuego a nuestras mentes, que no son más que pensamientos llenos de veneno para intoxicar nuestros sueños y hacernos desistir…

De todo esto se desprende que hay personas en el mundo emprendiendo sueños y anhelos que son de Dios, que Dios fue el que lo puso en ellos, pero que los emprenden por la vía que no es y entonces el sueño se pervierte y aunque lo alcanzan no pueden disfrutarlo a plenitud, en bendición ya que junto con esto llega el dolor, la amargura, aflicción, tristeza, pérdidas irreparables… El sueño era de Dios pero al no hacerlos acorde a los principios de divinos, lo que en un inicio venía para bendición se convierte en maldición…

Ejemplo: El hombre que buscó la esposa ideal para él y la encontró, lo cual debía ser de bendición para su vida, pero no siguió el diseño de Dios para el matrimonio, comienza a adulterar, y lo que debía ser bendición, por causa del adulterio, se convirtió en maldición… al final pierde a esa mujer…

Hay personas que para lograr algo engañan, mienten, roban, aplastan a otros, estafan y al final lo pierden todo o aunque lo alcancen no lo pueden disfrutar, porque existen áreas en su vida en las que son infelices…

Entonces se dan cuenta que ese aparente éxito no es suficiente para llenar sus vidas, luego tratamos de llenar ese vacío con otras cosas: mujeres o hombres, cigarros, alcohol, drogas, fiestas, homosexualismo, etc… Pero eso tampoco es capaz de llenar nuestra vida, antes destroza nuestra vida, familia, trabajo, salud, la moral, etc…

Hay personas que usan ese talento o don de Dios de forma equivocada, lo mal usan y con su talento en vez de dar gloria a Dios lo usan para difamarlo o hacer cosas que desagradan a Dios… Ejemplo: Artistas famosos, la mayoría de ellos, para no ser absolutos, experimentan un vacío dentro de ellos, que ni su fama ni su mucho dinero pueden llenar, solo Dios el Creador de sueños excelentes puede llenarlos…

Proverbios 10:22

declara: La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella. Si lo que crees un sueño de Dios para ti, te está generando tristeza, entonces ese sueño no es de Dios.

– Los sueños tienen poder creativo, Dios los pone en el corazón del hombre y tienen el potencial para hacerse realidad…

– Dios nos habilita con los dones  y talentos para realizarlos…

– Dios crea las condiciones propicias, en su tiempo, para que ese sueño se produzca…

Nuestra actitud es determinante para que nuestros sueños y anhelos se produzcan, levantémonos como el profeta Ezequiel y declaremos sobre los sueños que han muerto en nosotros y estos vivirán… Pero tenemos que reconocer primero nuestra condición y pedir al Espíritu Santo nos ayude resucitar nuestros sueños.

Ezequiel 37:1-2

“La mano del Señor vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu del Señor, y me puso en medio de un valle que estaba llenos de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera”.

El Espíritu de Dios ayuda al profeta a discernir cuál es la realidad que lo rodeaba. Si alguien sabe cuál es nuestra necesidad, conociendo enteramente la realidad, ese es el Espíritu Santo. Necesitamos de Él para que nuestros sueños vuelvan a cobrar vida y se levanten desde dentro de los escombros de nuestro pasado infructífero, y darnos un presente y futuro lleno de sueños y esperanzas.

Ezequiel 37:3-4, 7

“Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y le dije: Señor, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra del Señor… Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso”.

Dios quiere que hoy sepamos que él es Dios y que nada es imposible para Él, Él fue el que una vez puso sueños en ti y hoy quiere resucitar esos sueños, no tienes porque creerle a aquellas personas que te cancelaron, que cancelaron cada uno de tus sueños y te hicieron el cuento que tu no podías, que no valías nada, que no calificabas, en esta familia nadie nunca ha llegado a nada y tú serás igual, cuando dentro de ti Dios ha puesto un sueño grande, calla esas voces que tratan de desanimarte y métete en el río de Dios, en el río del Espíritu Santo y dile ven desde los cuatro vientos y sopla sobre mí…

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