Jesús: Cordero y León

Jesús: Cordero y León

Por Juan Carlos Núñez

Texto: Isaías 53:7

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

2 Corintios 3:18

  Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor (la revelación de la gloria de Dios), somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

PROPÓSITO DE LA REVELACIÓN

La revelación de la gloria de Dios, nos transforma, nos cambia en la misma imagen de aquello que nos es revelado…

1Co 2:7-16

  Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, 8  la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. 9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,  Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. 10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11  Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12  Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14  Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

El fin de la revelación es que sepamos lo que Dios nos ha concedido, es que sepamos la herencia que Dios nos ha concedido, nos ha dado y eso viene por el Espíritu Santo…

Efesios 1:15

Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, 16  no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, 17  para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 18  alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, 20  la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, 21  sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; 22  y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23  la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Gálatas 4:7

Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

Entonces, ¿Porque no heredamos? La clave la dio Pablo: Gálatas 4:1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo;

– Somos herederos de Dios, aún de su autoridad: “Toda potestad me es dada… por tanto id…”

El llamado es a crecer, y no puede venir crecimiento si no se nos revela por el Espíritu Santo, quién es Jesucristo y que obtengo a través de Él, la información nos esteriliza, la revelación nos trae vida y crecimiento, por eso dice: 2 Corintios 3:6 el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.

La letra mata, porque nos informa pero no nos cambia; sin embargo el espíritu vivifica, es decir, da vida porque nos transforma. Yo crezco en la misma medida que voy poniendo en práctica los principios del reino de Dios que me son revelados. Necesitamos la revelación de la Palabra de Dios.

La revelación nos va abriendo puertas en los cielos, cada tema que nos es revelado, cada aspecto del reino de Dios que se nos es revelado, no informado, nos abre las puertas a gobernar, a tener autoridad, activando la FE en ese aspecto que se nos ha revelado, sé que puedo hacerlo, sé que es para mí, me apropio de eso y comienzo a funcionar en lo que se me es revelado, por eso dice la Palabra que somos transformados en la misma imagen de aquello que me es revelado por el Espíritu Santo…

Ejemplo: La paternidad de Dios, cuando nos es revelada, nos da la autoridad para acercarnos a Dios como hijos y tener una mayor intimidad con nuestro Padre Celestial, caminamos como hijos, hablamos como hijos, heredamos como hijos, porque sabemos que tenemos herencia de parte de nuestro Padre, nuestra FE crece y podemos acercarnos confiadamente delante del trono de su gracia… Hebreos 4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Otro: Autoridad para sanar y para echar fuera demonios en el nombre de Jesús… Marcos 16:17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Cuando la recibo mis ojos son abiertos y comienzo a orar por los enfermos, a echar fuera a los demonios, porque soy activado en eso que me es revelado…

Así que la revelación no viene a informarnos, viene a activarnos.

La revelación provoca una reacción en cadena activándonos en estos cuatros aspectos:

–  Sé que tengo…

–  Sé que puedo…

–  Activa mi fe y comienzo a Funcionar…

– Se produce la transformación: Mi mente cambia, mi actitud cambia, mi lenguaje cambia, LO VIEJO ES SUSTITUIDO POR LO NUEVO…

2Co 4:16

Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17  Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18  no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

IMPORTANCIA DE LA REVELACIÓN DE JESÚS COMO CORDERO Y LEÓN

JESÚS, EL CORDERO DE DIOS

Juan 1:29

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Juan 1:35

El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. 36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.

Hechos 8:32

El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado;  Y como cordero mudo delante del que lo trasquila,  Así no abrió su boca.

La Palabra revela a Jesús como el Cordero de Dios, el cual vino con toda la intención, de ser entregado, sacrificado por nosotros, tenía que ser un cordero, porque el cordero no se defiende, no habla, permanece mudo mientras lo trasquilan, entonces tenía que ser un Cordero y no un León el sacrificado.

JESÚS, EL LEÓN VERDADERO

Hay un león falso, ruge como león, pero no es león, es un imitador que quiere intimidar, pero ya fue vencido, derrotado por el León verdadero…

Apoc. 5:1

Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? 3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. 4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. 5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

Esta Palabra es el cumplimiento de lo que Dios había declarado en:

Génesis 49: 10

No será quitado el cetro de Judá,                                                                                                                      Ni el legislador de entre sus pies,                                                                                                                     Hasta que venga Siloh;                                                                                                                                   Y a él se congregarán los pueblos.

Siloh

Descanso, Enviado, Título del Mesías como Príncipe de Paz. Como ciudad: Abundancia, Paz…

Si solamente nos quedamos con la revelación de que Cristo es el Cordero inmolado (lo cual es real e imprescindible, porque ninguna persona que no haya tenido la revelación de Jesús como Cordero, puede acceder a la salvación), nos convertimos en creyentes que solo están esperando el arrebatamiento o irnos con el Señor cuando muramos y nos perdemos el disfrute de las bendiciones de la vida plena que Dios nos ha dado aquí en la tierra.

Sino accedemos a la revelación de Jesús como el León, entonces estamos limitados, porque el Cordero se llevó nuestros pecados, nuestras rebeliones, todo lo que tenía que ver con nuestra vieja manera de vivir, en su crucifixión nuestra carne, nuestro yo, nuestro ego fue crucificado… Pero como León, aplastó y aplasta a nuestros adversarios, a aquellos que días tras días se levantan para arremeter contra nuestras vidas, el León nos da denuedo, valor, hace que nuestros enemigos huyan. Hay enemigos con los que tenemos que enfrentarnos… El murió como Cordero inmolado, el cual no habló, enmudeció delante de sus trasquiladores, pero se levantó, emergió de la tumba ya no como un Cordero, sino siendo un León que destruyó para siempre a sus enemigos… ¡¡¡¡Aleluya, Gloria a Dios!!!!

Ciertamente Él es para nosotros el Cordero de Dios, que fue sacrificado por nosotros, pero para sus enemigos es el León de la tribu de Judá, grande, fuerte, temible, invencible, cuyo trono es inconmovible.

Juan tuvo una visión en la isla de Patmos, en la cual estaba preso y vio a Jesús, el no le reconoció, aunque por 3 años había caminado con Jesús, ¿Qué había cambiado en Jesús? En su aspecto ya no era el mismo, que él conoció mientras caminaba con él, veamos:

Apocalipsis 1:12-18

Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, 13 y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; 15 y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. 16 Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. 17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; 18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Ahora Él ya no permanece callado, ahora y para siempre su voz se levanta para testificar en los cielos, la derrota de Satanás y sus secuaces, y su victoria a favor de los que han creído y creen en su nombre, a favor de los hijos de Dios… Por eso su victoria nos alcanza hoy y para siempre. El Cordero fue entregado por nosotros, fue sepultado, pero se levantó de la muerte siendo el León de la tribu de Judá que venció de una vez y por todas a sus adversarios.

Ahora en su boca hay una espada aguda de dos filos: Hebreos 4:12  Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Jeremías 15:19

Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.

La revelación de Jesús como el Cordero nos lleva a la Cruz, a la cual sin dudas tenemos que ir todos los días… La revelación de Jesús como León nos lleva a su resurrección, porque el diablo mató en la cruz a un Cordero, pero lo que se levantó de allí, de la muerte, ya no era el Cordero ahora era el León genuino, el León verdadero…

Si me quedo en la Cruz solamente, me convierto en un heredero que tiene herencia, pero que no la disfruta, y viene a tener descanso cuando hereda la vida eterna y parte con el Señor… Su resurrección me lleva a no solo tener herencia sino a disfrutarla en vida, aquí en la tierra y en los cielos: la vida eterna, por eso dice la Palabra que Él es la resurrección y la vida…

La revelación de Jesús como el Cordero nos lleva a adorarle, a exaltarle, a darle gloria, por haber dado su vida en sacrificio por nosotros aunque no lo merecíamos… La revelación de Jesús como León nos hace descender en guerra…

Función del sacerdote vs. Función del rey… La función de sacerdote viene para que le adoremos, le exaltemos… La función de reyes viene para que cumplamos los propósitos de Dios en la tierra, para mostrar el señorío de Cristo en la tierra…

Apoc 1:4

  Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; 5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, 6  y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Si queremos crecer nuestro clamor hoy debe ser: ¡¡Señor revélanos más de ti y de tu reino!!

Leave a Comment